Estadística y gráficos · la fábrica
Cuatro cosas de este comité no se demuestran en las salas. Dos se demuestran aquí en pocas líneas; las otras dos son verdad, se ven, y se dice de dónde salen.
Los jornales de la semana, en columnas de monedas: 12, 12, 13, 14 y 19. Si se quita una moneda de la columna más alta y se pone en la más baja, el total no cambia: siguen siendo 70 chelines. Se repite hasta que todas las columnas son iguales, y entonces cada una tiene 70 entre 5, que es 14. Eso es la media: lo que tocaría a cada uno si el total se repartiera a partes iguales. La fórmula (sumar todo y dividir entre cuántos) es el gesto de nivelar, escrito.
Un saco dibujado de dos cuadraditos de lado ocupa cuatro cuadraditos. Uno de cuatro de lado ocupa dieciséis: el doble de lado, el cuádruple de superficie, porque el lado cuenta dos veces, a lo ancho y a lo alto. Por eso un pictograma que crece a lo ancho y a lo alto a la vez miente: el ojo mira la superficie, y la superficie ha crecido con el cuadrado.
La vuelta entera son 360 grados y es el total. Si el frío es un cuarto de las reclamaciones, se lleva un cuarto de la vuelta: 90 grados. Se dice así y se ve en el tablero. Que «un cuarto de 360 es 90» y «diez de cuarenta es lo mismo que noventa de trescientos sesenta» sea la misma cuenta es una proporción, y las proporciones se estudian en la ciudad de Liz. Aquí se usan sin nombre.
La mediana solo mira el orden: el sueldo de Lord Lorza, doscientos chelines, está en el mismo sitio de la fila (el último) que si fueran veinte. La del medio no se entera. La media, en cambio, reparte también lo de Lorza entre todos, y sube. Se ve con el interruptor de la sala del reparto; se demuestra en general más adelante, cuando se estudian las medidas de dispersión. Aquí se ve, y se dice.
«Para que el que manda entienda lo que no quiere entender.»
Florence Nightingale, 1858. La gráfica que cambió los hospitales del ejército.
Florence Nightingale volvió de la guerra de Crimea en 1856 con las cuentas de los muertos de cada mes. En 1858 las dibujó como una rosa de doce pétalos: cada mes un sector de treinta grados, y el área de cada uno proporcional a los muertos. En azul, los de enfermedad; en rojo, los de heridas; en gris, los demás. El azul se comía al rojo, y eso un ministro lo entendía sin leer una tabla. Ésta es la marca de la parada, y la dibuja Florencia mes a mes, con los números de verdad.
Esta sala se ha abierto porque alguien ha escrito «rosa», o ha tocado tres veces la escarapela. No sale en el índice.
Para el aula y para cada aparato
Lo hecho en esta sesión, para pasar por debajo de la puerta