ἑλκυστίνδα · la cuerda y las pociones
Puesto en vuelco −7°, con hombro −28° y codo −30° ya fijos en el dibujo. El vuelco va de uno en uno y llega hasta −45°, por si hace falta más.
Ajustes
El pulso de los dioses · ἑλκυστίνδα, el tira y afloja de la palestra · prototipo v5.4
Acta de la jornada
El acta se guarda en este aparato y caduca a las cuatro horas, así que un ordenador compartido no arrastra el turno de la clase anterior. En Ajustes se puede borrar a mano.
«Dios hizo los números enteros; lo demás es obra del hombre.» Es de Kronecker, recogida por Weber en 1893 —se le cuelga a menudo a Dedekind, que sostenía casi lo contrario: «los números son libres creaciones del espíritu humano»—. Este juego toma partido sin decirlo: aquí el −3 no es un objeto que nadie haya dado, es alguien tirando hacia el otro lado. Obra del hombre.
Palabras de la cuerda: la fuerza de un tirador es su valor absoluto; su bando es el signo. Los frascos estrechos reparten (dividen), y la calavera no te hace más débil: te hace tirar en contra.
La conmutatividad sí se ve: un tirador de −2 que se toma el Triplón y uno de +3 que se toma la Traición doble acaban los dos en −6. Son los mismos dos números con los papeles intercambiados, que es justo lo que dice (−2)·3 = 3·(−2). Lo único que hay que anotar es su alcance: solo se comprueba en los pares donde ambos números existen a la vez como fuerza y como poción.